Yoga y Dolor

YOGA Y DOLOR

El dolor es una experiencia de sufrimiento en el cuerpo físico, en el emocional o en el mental., cuando el dolor llega sus límites vivimos la experiencia de la desesperación. Es la actitud de vivir enfrentados con lo que tenemos.
Cuando uno se va adentrando sinceramente en el mundo del autoconocimiento, la perspectiva va cambiando y la experiencia del dolor va pasando de ser algo insufrible a convertirse en una oportunidad para crecer en la vida.
Cuando uno está sufriendo tanto que ya no puede soportarlo, desde el fondo de su ser humano nace la expresión: “aparta de mí este cáliz”. Después viene la entrega y la aceptación: “hágase tu voluntad”
Un día el dolor se ha convertido en un acompañante más de mi vida. Y en algunas ocasiones este acompañante se convierte en un maestro que transmite lecciones únicas.

EJERCICIO PRÁCTICO

A).- Me siento en una silla, las lumbares apoyadas en el respaldo, columna recta (no forzada…), todo de una manera muy muy natural. Los pies cómodamente apoyados sobre el suelo o sobre cojines, lo que sea más cómodo, sintiendo el contacto de las plantas de los pies en el suelo o en el apoyo de los cojines. Las manos descansando sobre los muslos.
B).- Ahora tienes los ojos abiertos sé consciente de lo que tus ojos miran y poco a poco los cierras con suavidad… Las imágenes externas se van difuminando y sientes que tu mirada se dirige hacia la respiración que vive en ti en este momento. Imagínate que la respiración es como una ola que va acariciando el cuerpo…
C).- Con el pulgar voy tocando suavemente las yemas del resto de los dedos, meñique, anular, corazón, índice… Una agradable sensación de calor se va despertando. Ahora que soy consciente de esa calidez, junto las manos y las voy frotando en vertical al ritmo de la respiración. Con sumo cuidado transporto esa delicada sensación de calor hacia la zona del cuerpo que esta dolorida, acogiéndola, con ese gesto de entrega de la energía amorosa que se despierta…
D).- Imagina que la ola de la respiración sube y baja por esa zona del cuerpo actuando como un bálsamo que la acaricia, y así el dolor puede descansar, descansar y descansar……………
E). – Cuando el dolor se concentra en una parte del cuerpo que no es accesible con las manos, podemos utilizar esa energía que esta despierta y sentir como el calor va penetrando hasta llegar a esa zona que está afectada…acariciándola.

“Una experiencia personal de vivencia del dolor”

“El dolor que había estado presente durante el día, persistía durante la sesión de yoga, como algo inesperado surgió en mi un profundo deseo de “no quiero vivir más con este dolor”.
Fue un instante en el que el “horizonte de lo posible” se abrió…El momento tuvo tanta fuerza que, de algún modo me llevó “más allá del dolor”. Ante mi incredulidad me di cuenta de que mi cuerpo estaba liberado del dolor. Era como si el propio dolor estuviera sentado a un lado junto a mí, acompañándome, formando parte de mi vida…
Entonces fui consciente de que yo era “algo más” que aquel dolor… La respiración era plenamente profunda y estaba llena de paz…”